domingo, octubre 30, 2005

Apollo Olweny, emprendedor en Uganda

Apollo Olwenry es uno entre otros muchos ejemplos de cómo se está tratando de dinamizar la economía de los países en desarollo a través de los microcréditos.

Él recibió un préstamo de 500 dólares para su negocio de compraventa de cabras, ha devuelto ya 400, y ahora está buscando más financiación para expandir su negocio a la matanza de toros.

Kiva, una empresa recientemente creada, da información sobre su historial de pagos y su modelo de negocio para ayudarle a captar fondos. Esta compañía trata de democratizar los microcréditos eliminando intermediarios y ofreciendo información transparente del destino de los fondos al prestamista.

Me ha gustado mucho el concepto, y me parece muy interesante. Pero este tipo de modelos, desde mi punto de vista, sólo funcionarán cuando se ofrezca rentabilidad al inversor, cosa que Kiva no hace. Hay un potencial muy grande en esto de los microcréditos, y debería aprovecharse, por ello hay que felicitar a esta compañía, pero si quieren que esto evolucione deben alejarse del modelo pseuodo-ONG.

De todas formas, felicidades a Kiva, se trata de un paso adelante, pero ¿quién será el loco que haga que esto cambie?


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2 comentarios:

Josep dijo...

Tienes razón cuando comentas que el ideal fuera que el microcrédito fuse retribuido para el inversor. Si no he visto mal en Uganda los tipos de interés están por encima del 15% por lo que podría ser una retribución bastante atractiva para inversores occidentales, incluso si se ofreciese un tipo de interés por debajo del tipo de interés oficial en Uganda. Después de conocer tu blog también paso sin dudarlo a subscribirme a él,

Gonzalo G. Cotorruelo dijo...

Gracias, Josep.

La verdad es que creía que el tipo de interés era incluso más alto en Uganda. Según he visto y como bien dices, el oficial ronda el 15%, así que supongo que el extraoficial para microcréditos será aún más alto... cada vez me parece interesante este tema.